Comunas de Iquique

En iquique se encuentran numerosos pueblos del interior.

Los turistas pueden disfrutar en los pueblos de la region de tarapaca de Oasis, Salares, Vestigios Arqueológicos, lagunas, Geiser, salitreras y mucho más.

 

Entre las comunas de Iquique tenemos:

Alto Hospicio

A solo 15 minutos de Iquique, se encuentra en los altos de la ciudad.

Camiña

Camiña en aimara: qamaña que significa Morada o Residencia

Colchane

Se sitúa a los pies de montes y volcanes como el Tata Sabaya e Isluga.

Huara

Pica

Pozo Almonte

La I Región de Tarapacá es una de las quince regiones en las que se encuentra dividido Chile.

Limita al norte con la XV Región de Arica y Parinacota, al sur con la II Región de Antofagasta, al este con la República de Bolivia y al oeste con el océano Pacífico.

Mapa de Iquique

Extensión y Superficie

Cuenta con una superficie de 42.225,8 km² y una población estimada al año 2006 de 286.105 habitantes. División Político-Administrativa. La región está compuesta por las provincias de El Tamarugal e Iquique y la capital regional es la ciudad de Iquique. La provincia de Iquique integra a las comunas de Iquique y Alto Hospicio, mientras que la provincia del Tamarugal integra a las comunas de Pozo Almonte, Pica, Huara, Camiña y Colchane.

Actividad Económica

Asociado al turismo, el Comercio de Zona Franca de Iquique mantiene esta tendencia ascendente. El sector más dinámico es la Minería, destacando el inicio de la producción de cobre fino en 2008 llegó a 671.000 toneladas. La Minería no Metálica también presenta indicadores altos, destacando la producción de Cloruro de Sodio.

Relieve y Geografía

Debido a su ubicación, es una región de características desérticas. Su geografía está compuesta por 5 franjas longitudinales demarcadas claramente. Las llanuras costeras son escasisimas y casi inexistentes, a excepción de Iquique, debido a la presencia de la cordillera de la Costa, que nace en el cerro Camaraca, a 30 kilómetros al sur de la línea de la Concordia, en la vecina Región de Arica y Parinacota. Esta cordillera no tiene grandes alturas pero cae abruptamente al mar. La Depresión intermedia alcanza unos 40 kilómetros de ancho y 500 de longitud. Entre las quebradas se forman las denominadas pampas, siendo la de mayor extensión la pampa del Tamarugal. Esta zona marca el inicio del desierto de Atacama. La cordillera de los Andes se divide en dos brazos: uno oriental que recorre Bolivia y el Occidental que pasa por Chile. Acá se encuentran algunos volcanes que se elevan sobre los 5.000 metros de altitud, como el Isluga. El altiplano, que se ubica entre los cordones oriental y occidental, posee un promedio de 4.000 metros de altitud. Aquí se encuentra la laguna Quantija y salares como los de Huasco y Coposa, y bofedales. En ellas existe una gran biodiversidad, destacándose animales como las llamas, guanacos, vicuñas, alpacas y flamencos, y flora como la llareta. La altitud genera en muchas personas el llamado mal de altura o puna, debido a la presión atmosférica más baja que la que están acostumbrados.

Clima

El clima es notoriamente diferente entre la costa, las pampas y el altiplano. En la costa, las temperaturas son templadas debido al efecto producido por el mar, manteniéndose durante todo el año entre 20º y 25º. El altiplano presenta cambios muy bruscos de temperatura, variando desde los 30º de temperatura en el día a los -30º durante la noche. En el desierto ocurre algo semejante, pero nunca con temperaturas tan bajas. Las precipitaciones son prácticamente nulas, pero las pocas existentes ocurren normalmente en la puna andina durante el verano austral (febrero). Este efecto es conocido como invierno altiplánico o alta de Bolivia. En el sector costero las temperaturas son gratas, con variaciones diarias y estacionales poco marcadas. Hacia el interior, considerando como desierto absoluto, la sequedad atmosférica es extrema y las oscilaciones térmicas diarias son muy amplias. La hidrografía está representada por quebradas que nacen en los cordones preandinos, como Camiña o Tana, la que llega al mar sólo esporádicamente. La pampa del Tamarugal es una cuenca endorreica, es decir, que sus escurrimientos drenan hacia depresiones y salares interiores, como sucede con las quebradas de Tarapacá y Guatacondo. Turismo La actividad turística es muy importante, gracias a sus excepcionales playas, la temperatura de sus aguas, la belleza del altiplano andino. Posee uno de los mejores desarrollos turísticos a nivel nacional. Destacan el casino de Iquique, la playa Cavancha en la costa de la ciudad y las antiguas oficinas salitreras de Humberstone y Santa Laura, en las cercanías de la capital regional, declaradas recientemente Patrimonio de la Humanidad.

Turismo

La actividad turística es muy importante, gracias a sus excepcionales playas, la temperatura de sus aguas, la belleza del altiplano andino. Posee uno de los mejores desarrollos turísticos a nivel nacional. Destacan el casino de Iquique, la playa Cavancha en la costa de la ciudad y las antiguas oficinas salitreras de Humberstone y Santa Laura, en las cercanías de la capital regional, declaradas recientemente Patrimonio de la Humanidad.

Los Pueblos Originarios

La Primera Región de Tarapacá, en sus desérticos paisajes, contiene una diversidad de ecosistemas que han sido escenario de la vida humana desde tiempos inmemoriales y en los que hoy se conservan invaluables tesoros de nuestro patrimonio natural e histórico. En esta región se encuentra el desierto más árido del mundo, el cual abarca 600 kilómetros en las tres regiones del extremo norte de nuestro país; aún así sus pueblos han logrado sobrevivir contra las inclemencias de un clima duro con temperaturas que oscilan entre los -5º C y los 35º C., condición que ha hecho el habitar en esta zona un verdadero reto para las distintos grupos humanos que desde eras remotas han convivido con su entorno. A pesar de estas circunstancias geográficas, climáticas y ambientales, los diversos pueblos mantuvieron un equilibrio y armonía con la naturaleza logrando desarrollar sus culturas. Los vestigios arqueológicos correspondientes a distintas etnias registran que la región fue habitada aproximadamente 8.000 años antes de nuestra era, destacándose la cultura Chinchorro (Arica) junto al más antiguo proceso de momificación del mundo hecho en arena, barro y ceniza. El transcurso de los siglos originó un proceso de evolución que convirtió a los pueblos nómades al sedentarismo, así es posible encontrar desde el siglo IV dc. al XVI dc. a los Aymaras en el altiplano, los Changos en las zonas costeras, y la posterior expansión del imperio Inca que se origina en la cordillera de los andes peruana extendiéndose hasta el territorio chileno. Desde tiempos ancestrales el altiplano chileno ha sido hogar de la etnia aymará, quienes aún conservan sus tradiciones y forma de vida. Tres siglos después, a mediados del 1800, El extenso desierto rico en nitratos aportó gran prosperidad no sólo a la zona sino que al país. Las inversiones extranjeras contribuyeron a convertir a los puertos de Tarapacá en pujantes urbes que marcaron el época de esplendor del salitre. Las diferentes culturas que la han habitado (desde la cultura Chinchorro, los Changos, los Aymaras, entre otros) han hecho de sus pueblos, agrupaciones llenas de historia, religiosidad y trabajo. En esta región se entremezclan leyendas y mitos pampinos, originados en la vida salitrera, las experiencias de hombres de mar y las incursiones de piratas que visitaron sus costas. Por otra parte, esta región posee una artesanía diversa plasmada en creaciones de cerámica inspiradas en la cultura andina, en tejidos de lana de llamas, alpacas y vicuñas; y en composiciones musicales interpretadas con instrumentos autóctonos como la ocarina, las quenas, los silbatos y las zampoñas. Sus comidas y bebidas típicas se caracterizan por tener sabores definidos con buenos aliños, y de alto valor alimenticio. Las frutas como el mango, la guayaba, las variedades de verduras y guisos de pastel de choclo y humitas, y las famosas “papas de Huancaína”, son posibles de obtener durante todo el año gracias a su clima. La Primera Región posee cuatro de los 16 bie – nes candidatos a ser patrimonio de la huma – nidad, a saber: las Iglesias del Altiplano, los Sitios Arqueológicos de la Cultura Chinchorro, que comparte con las regiones de Arica Parinacota y Antofagasta; la Calle Baquedano en Iquique, y el Camino Principal Andino Capaq Ñam, que se extiende desde Colombia hasta el río Maipo en Chile.

Flora y Fauna

En el extremo norte del país, desde el hito tripartito con Bolivia y Perú, hasta Llullaillaco, la Cordillera de los Andes presenta un relieve caracterizado por amplias planicies, que se abren a una altura superior a los cuatro mil metros sobre el nivel del mar, donde destacan volcanes de cumbres nevadas y algunos lagos abundantes en flora y fauna. La altitud, la baja presión atmosférica y la disminución de la humedad relativa hacen que el aire sea más seco que en otras zonas, experimentándose notables diferencias de temperatura entre el día y la noche. La vegetación de este territorio se caracteriza por ser achaparrada, con hojas reducidas y resinosas. En sectores como la Pampa del Tamarugal y los ríos y quebradas se encuentran algunos arbustos, como la brea, el suncho, la cachina; y algunos árboles, como el algarrobo, el tamarugo y el chañar. También se pueden apreciar varias especies de cactáceas (cacto), por ejemplo, el cacto candelabro. En la precordilllera y el altiplano existen algunas especies de matorrales, como: chastudo, guacaya, perrito y puscaya. También se encuentran otros pequeños árboles, como: la llareta y la queñoa. Pese a las extremas condiciones climáticas, la zona presenta una rica fauna, donde destacan una gran diversidad de mamíferos, desde camélidos como el guanaco, la alpaca, la llama y la vicuña a otras especies como el huemul, la vizcacha, el gato montés andino y la chinchilla. Durante los meses de enero y febrero el altiplano recibe precipitaciones tropicales y nieve fenómeno climático denominado “invierno altiplánico”. Los invitamos a hacer un recorrido enigmático y aventurero y conocer la alta cordillera de los Andes de América a 3800 m.s.n.m., que enlaza a tres países y ofrece una oportunidad única de disfrutar una naturaleza extrema y evocar una cultura ancestral, cuyos depositarios son los pueblos aymaras, quienes aún mantienen culto por la Pachamama o madre tierra por la naturaleza y por sus animales. Es un territorio que sobrecoge por las exten – sas mesetas, salpicadas de pequeños pueblos históricos, por sus aguas termales de recono – cidas cualidades, por altas cumbres nevadas, por lagunas y salares, por extensos humeda – les, colmados de flamencos y llamos, deleite para observadores de flora y fauna. Este terri – torio asombra por sus volcanes apagados y en actividad, donde se palpa la grandiosidad de la naturaleza y la armonía con el hombre. En esta zona de Chile se encuentra el desierto más árido del mundo, el cual abarca 600 kilómetros en las tres regiones del extremo norte de nuestro país; aún así sus pueblos han logrado sobrevivir contra las inclemencias de un clima duro con temperaturas que oscilan entre los -5º C y los 35º C. Las diferentes culturas que la han habitado desde hace 12.000 años, (desde la cultura Chinchorro, los Changos, los Aymaras, entre otros) han hecho de sus pueblos, agrupaciones llenas de historia, religiosidad y trabajo. En esta región se entremezclan leyendas y mitos pampinos, originados en la vida salitrera, las experiencias de hombres de mar y las incursiones de piratas que visitaron sus costas. Por otra parte, esta región posee una artesanía diversa plasmada en creaciones de cerámica inspiradas en la cultura andina, en tejidos de lana de llamas, alpacas y vicuñas; y en composiciones musicales interpretadas con instrumentos autóctonos como la ocarina, las quenas, los silbatos y las zampoñas. Sus comidas y bebidas típicas se caracterizan por tener sabores definidos con buenos aliños, y de alto valor alimenticio. Las frutas como el mango, la guayaba, las variedades de verduras y guisos de pastel de choclo y humitas, y las famosas “papas de Huancaína”, son posibles de obtener durante todo el año gracias a su clima. Los invitamos a viajar por una Ruta asombrosa, partiendo desde Iquique – Huara y visitando las localidades de: Puchuldiza, Enquelga, Isluga, Colchane, Cariquima, Lirima, Collacagua, Cancosa, Huasco, Pica, Pozo Almonte, Mamiña y Macaya.