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La historia de Iquique

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Periodo Precolombino


Los habitantes de la región eran agricultores, los coli o cole, diferenciados totalmente de los pescadores o camanchacos, pero se complementaban entre sí, pese a ser diferentes en tareas y obligaciones y tal vez en sus orígenes. Los coles cultivaron los valles costeros, pero no crearon un centro de poder fuerte lo que hizo que durante el período Intermedio Tardío estuviesen supeditados al dominio de los lupacas o aimaras del altiplano andino.
Hasta la conquista española, los uros sujetos conformaban una tercera parte de la población. "El predominio de estos pueblos nómadas duró el siglo VI d.C., época en la que se inicia la expansión tiahuanacota en la costa Sur".

Del asentamiento, existen registros históricos. En la era precolombina, Iquique era un lugar donde también se concentraba la población changa y formaba parte del Colesuyo.
Iquique fue dominada primero por los señores de Chucuito y luego por los incas quienes lo incorporaron al Imperio Inca.

 

Periodo del Virreinato del Perú (1539-1821)
En sus inicios, Iquique era una caleta pesquera habitada por los changos y en la cual se explotaba también las guaneras de aves marinas en la antigua "Isleta de Iquique". El movimiento portuario de la época estaba reducido al embarque de este guano en pequeños veleros.2
Iquique que integraba la zona sur del Tahuantinsuyo fue conquistada por los españoles conformando parte del Virreinato del Perú.
Bajo la era virreinal, Iquique comienza su actividad como un embarcadero. Uno de los hechos importante en este periodo es que fue entregado partes de los territorios de esta comarca como encomiendas por el virrey del Perú. De aquí nacen dos importantes encomiendas: San Lorenzo de Tarapacá y Pica.
En un principio, Iquique fue para los primeros pobladores un punto de recalada para internarse hacia el pueblo de San Lorenzo de Tarapacá, sede de la jurisdicción política y administrativa de la provincia (desde 1768). Sin ebargo, una época de mayor prosperidad se inicia con el descubrimiento de las riquezas minerales de la zona (la plata de Huantajaya y de Santa Rosa), durante el siglo XVIII.
Hacia 1811, un documento colonial mencionaba en Iquique la existencia de una aduana, encargada de vigilar los embarques de minerales y de los primeros envíos de salitre. La aduana se habría construido en 1788 sobre la base de una bodega para depositar los productos traídos desde Valparaíso.
Sobre el descubrimiento del salitre en la región cuenta una leyenda que ocurrió cuando dos indígenas de la zona hicieron una fogata y empezó a arder la tierra que contenía caliche. Enterado el cura de Camiña, y llevando agua bendita, recoge unas muestras y reconoce que contenían Nitrato de Potasio. Otra parte de las muestras se encontraban en el patio de la casa del sacerdote y más tarde observa que las plantas se desarrollaban extraordinariamente.

 

Periodo de la República del Perú (1821-1884)
Con la Independencia de España, el 28 de julio de 1821, esta zona meridional del Perú pasó a formar parte del Departamento de Arequipa y, en 1857, se incorporó al Departamento de Moquegua, al cual pertenecería hasta 1878.
Carlos Darwin, quien visitó el puerto en 1835, estimó en mil el número de sus habitantes. Posteriormente, el censo de 1862 determinó una población de 2.485 personas, mientras que 10 años después arrojó una cifra de 5.088 habitantes.
En el marco de la Guerra entre Perú y Bolivia, en 1842 el Ejército de Bolivia, al mando del General José Ballivián, ocupa el extremo sur peruano, entre ellos el área de Tarapacá y el puerto de Iquique. El Tratado de Puno pone fin a esta contienda.
El salitre y su explotación, a partir de la década de 1830, convierten a la ciudad en un punto importante para el comercio de este producto. En 1861 se inició la construcción del ferrocarril salitrero.5 La industria del nitrato genera gran prosperidad en el puerto, atrayendo a algunos extranjeros, se instalan en la ciudad, dándole una fisonomía algo más europea. Su puerto, hacia mediados del siglo XIX, es frecuentado por barcos ingleses y franceses, para transportar el salitre hacia los puertos europeos.
En aquella época, nacieron o se avecindaron en el puerto, grandes personajes de la historia peruana, como Alfonso Ugarte, quien llegó a ser alcalde de la ciudad en 1876, y era un rico empresario salitrero y hacendado; Guillermo Billinghurst, quien luego llegara a ser Presidente del Perú y, Ramón Zavala, también héroe peruano y adinerado empresario salitrero, entre otros.
Ese año de 1875 el gobierno peruano ordena la realización de un censo nacional. Como resultado del mismo, Iquique registró 11.717 habitantes dentro del radio urbano, por lo que se presume una mayor población en los alrededores. Cabe señalar que el delegado censal de la Provincia Litoral de Tarapacá fue el veterano Coronel retirado Francisco Bolognesi.
Coincidiendo con su importancia económica, derivada de la industria del guano y el salitre, en 1878, el Gobierno de Lima separó Tarapacá de Moquegua, creando el Departamento Litoral de Tarapacá, otorgándole la calidad de capital del nuevo Departamento.
En ese contexto, en 1879 se desató la Guerra del Pacífico. Iquique sería teatro de episodios de primera importancia para la historia de Bolivia, Chile y Perú. En el contexto del bloqueo naval del puerto, el 21 de mayo de ese año se produce el Combate Naval de Iquique y, el 16 de julio, es bombardeado por la Escuadra chilena.

 

Periodo de la República de Chile (1879 al presente)
Durante la Campaña de Tarapacá, a fines del año 1879, las tropas chilenas entraron al puerto peruano de Iquique. Como resultado de lo anterior, el 25 de noviembre del mismo año, las autoridades chilenas nombran al primer Alcalde que representa al gobierno de Chile, recayendo la nominación en el ingeniero francés, Eduardo de Lapeyrousse. Al final de la guerra, en 1884, y por el Tratado de Ancón, la ciudad pasa a formar parte de Chile oficialmente.
Bajo la administración chilena, la importancia y pujanza económica de la ciudad continuó acrecentándose. En 1885 existen registros de la instalación de líneas de tranvías tirados por caballos (carros de sangre), los cuales operaron hasta el año 1930. Producto de la riqueza económica generada por la industria salitrera, Iquique fue la primera ciudad del norte de Chile en poseer tranvías, algunos de los cuales eran de dos pisos y, también, de tracción mecánica y a baterías. Para la década de 1920, la compañía de tranvías pasó a manos inglesas, los que invirtieron en tracción a gasolina.6
Su preponderante importancia económica nacional, propició que, menos de una década después de su incorporación a Chile, durante la llamada Guerra Civil de 1891, se instalara en la misma la Junta Revolucionaria, que lideró las acciones en contra del Gobierno constitucional, en Santiago.
En 1907, la ciudad fue conmocionada por la masacre en la Escuela Santa María, cuando el Ejército, al mando del General Roberto Silva Renard, por orden del Presidente Pedro Montt Montt, abrió el fuego en un grupo de cerca de 8.500 obreros de las salitreras del interior, que habían marchado a la ciudad en protesta por condiciones de trabajo dignas, eliminación de las fichas y jornadas laborales más flexibles, y que habían sido alojados en la escuela por la fuerza pública a la espera de la llegada del Intendente. La masacre dejó un saldo discutible de muertos (las cifras según distintos historiadores hablan desde 200 hasta 3.000 muertos[cita requerida]), entre hombres y también mujeres y niños quienes acompañaban la marcha. Este hecho inspiró al iquiqueño Luis Advis Vitaglich a componer la Cantata de la Santa María, popularizada por el grupo Quilapayún y la novela "Santa María de las Flores Negras", del escritor talquino Hernán Rivera Letelier, hoy radicado en Antofagasta.
Con el auge creciente del salitre, Iquique se transforma en una ciudad cosmopolita. Se expande cada vez más, hacia el sudeste y, así, hasta el final de la Primera Guerra Mundial abunda la construcción de viviendas; emergen el regimiento Granaderos, el hipódromo y el velódromo.
El fin de la Guerra marcó el inicio de la Fin del auge salitrero[1], con la invención e industrialización del salitre sintético a través del Proceso de Haber y la pérdida de mercados para el salitre natural. Iquique, que en ese momento contaba con 40.000 habitantes (la cuarta ciudad chilena más poblada de aquellos años), todos dedicados a la industria del salitre, se vio seriamente golpeada por la baja de las ventas de este producto. La recesión hizo que millares de trabajadores fueron absorbidos por la ciudad, generando altos índices de desempleo y pobreza; la ciudad se estancó por casi 30 años hasta que se impulsó la industria pesquera, que gravitó en la economía local por otros 25 años más. En ese punto Iquique pasó de ser primer puerto salitrero a primer puerto exportador de harina de pescado.

En 1975, en pleno gobierno militar del general Augusto Pinochet, se da inicio a la Zona Franca de Iquique, iniciativa gubernamental impulsada por el mismo mandatario, quien había sido Comandante del Regimiento en su juventud.
Iquique es uno de los principales centros en los que se desarrolla el movimiento obrero en Chile. Es así que en el mismo período del auge del salitre, se funda en Iquique el Partido Obrero Socialista, el 4 de junio de 1912, en el local del periódico obrero "El Despertar de los Trabajadores", ubicado en calle Barros Arana 9. Fundado por el obrero tipógrafo Luis Emilio Recabarren, junto a unos 30 obreros salitreros y empleados, éstos acuerdan, por unanimidad, fundar el partido político de la clase obrera chilena, que más tarde pasaría a ser Partido Comunista.
Actualmente, sus habitantes viven principalmente de la minería del cobre, la industria pesquera, el turismo y el comercio generado por la Zona Franca de Iquique (ZOFRI), principal motor de desarrollo de la región.
En el 2001 fue designada Capital Americana de la Cultura, siendo la primera ciudad chilena en obtener tal distinción. Iquique fue elegida por un jurado internacional integrado por las máximas autoridades de la OING Capital Interamericana de la cultural, de España, Brasil, Estados Unidos y Canadá; y por el alcalde de Mérida (México), Xavier Abreu Sierra, que ocupó este honroso cargo el año 2000.
Esta iniciativa de designar anualmente a una localidad de algunos de los 35 países del continente americano como Capital Cultural, pretende contribuir a un mejor conocimiento entre los pueblos de América y proyectar la cultura americana a los demás continentes.

Fuente: Wikipedia

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